¿VASIJA NUEVA O AGRIETADA?
Si la Palabra es cada día nueva y sugerente, hay días en que se siente de especial relevancia. Hoy puede ser uno de estos días. La primera lectura ya nos sitúa en la novedad: Dios quiere hacer de mí, de cada uno de nosotros un vaso nuevo.
Palabra que el Señor dirigió a Jeremías: «Anda, baja al taller del alfarero, que allí te comunicaré mi palabra». Bajé al taller del alfarero, que en aquel momento estaba trabajando en el torno. Cuando le salía mal una vasija de barro que estaba torneando (como suele ocurrir al alfarero que trabaja con barro), volvía a hacer otra vasija, tal como a él le parecía. Entonces el Señor me dirigió la palabra en estos términos: « ¿No puedo yo trataros como este alfarero, casa de Israel?—oráculo del Señor—. Pues lo mismo que está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano, casa de Israel».
Me sugiere cantar el canto tantas veces repetido Vaso nuevo “Gracias quiero darte por amarme…
Yo quiero ser Señor amado como el barro en manos del alfarero toma mi vida hazla de nuevo yo quiero ser un vaso nuevo!!!
O puedo releer el cuento de la vasija agrietada que es más que eso…
"Un cargador de agua de la India
tenía dos grandes tinajas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba
encima de los hombros.
Una de las vasijas tenía varias
grietas, mientras que la otra era perfecta
y conservaba toda el agua hasta al final del largo camino a pie
desde el arroyo hasta la casa del patrón.
Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía
perfecta para los fines que había sido creada
Cuando llegaba la vasija roto solo
tenía la mitad del agua. Durante dos años completos eso fue así diariamente.
Pobre vasija agrietada, estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se
sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que suponía que
era su obligación.
Después de dos años la tinaja quebrada le habló al
aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar
contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de todo lo se
suponía era mi obligación .y solo obtienes la mitad del valor que debías recibir.
El cargador de agua le dijo compasivamente “cuando regreses a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino” así lo hizo la tinaja y vio muchas flores hermosas a lo largo del camino
Me puedo hacer varias preguntas como ¿Por qué somos tan fuertes con la autocrítica?
DIOS ME QUIERE CON MIS GRIETAS, PERO HE DE SABER APROVECHARLAS!!
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