En el rosario... la vida


"Rezar el Santo Rosario, no sólo es hacer memoria del gozo, el dolor, la gloria, de Nazaret al Calvario. Es el fiel itinerario de una realidad vivida, y quedará entretejida, siguiendo al Cristo gozoso, crucificado y glorioso, en el Rosario, la vida."
(Himno de Laudes del 7 de octubre).

Así comienza hoy la Liturgia. Y así vamos repitiendo la vida con su gozo, dolor... luz al ir desgranando las cuentas del rosario. Una tradición antiquísima, y que sigue teniendo fuerza hoy. No sé si esto ocurre en tu vida. En la mía lo intento. El rosario -como decía Juan XXIII- es un gran banquete donde encuentro toda clase de manjares para mi alma. Si busco paz, ahí la encuentro, si gozo, si deseos de más entrega, etc. nunca el rosario deja vacía mi alma, si a él acudo con fe y devoción.

Son muchas las tradiciones y generaciones que nos han acercado a este rezo, monótono en apariencia, que va repitiendo, como un mantra, los piropos a María. Y cierto que es a Ella a quien más le gusta. De hecho nos lo sigue recordando en sus apariciones. Quizá las más cercanas pueden ser Lourdes en Francia y Fátima en Portugal. Si hoy pudiéramos acercarnos en espíritu a alguno de estos santuarios e ir desgranando las cuentas del rosario, seguro que no quedaremos defraudados. 

Vamos a dar unas pistas:

PRIMER DECENA: LOS MISTERIOS DE GOZO

María, guardó la alegría del Salvador que venía, del Hijo, que en sus entrañas crecía, del corazón que latía al son de la fe y, luego, el estallido de alegría en el encuentro con Isabel, y el nacimiento…. Junto a Ti, queremos dar gracias, María. Y nos saldrán muchos motivos para dar Gracias... algunos ejemplos:

1.      GRACIAS POR LA VIDA

2.      Gracias por la fe, regalada en nuestro Bautismo

3.      Gracias por la Catequesis recibida para conocer más a Dios

4.      Gracias por la Palabra de Dios

5.      Gracias por la vocación concepcionista

6.      Gracias por todos los dones personales

7.      Gracias por la Eucaristía... 

SEGUNDA DECENA: MISTERIOS DE DOLOR

María, en tu corazón estuvo también el dolor. Tu Hijo, y su misión fueron causa de dolor. Junto a Ti traemos también nuestro dolor y el del mundo y… pedimos perdón.

Perdón por las faltas de FE,  por las faltas de ESPERANZA, de alegría, de... 

TERCERA DECENA: LOS MISTERIOS DE LUZ

 María, sabemos que en tu corazón alumbró siempre la luz de la esperanza; Que Cristo fue tu alegría y tu Luz siempre.  Nos unimos a Ti para pedir nuevas GRACIAS

1.      Pedimos la Gracia de la PAZ

2.      Pedimos aumento de la ESPERANZA

3.      Pedimos por la RECONCILIACIÓN

4.      Para que desaparezca el hambre del mundo

5.      Pedimos por el Cuidado de la Creación

6.      Pedimos aumento de JUSTICIA y CARIDAD

7.   Pedimos aumento de VOCACIONES consagradas y laicales

CUARTA DECENA: LOS MISTERIOS DE GLORIA

Alégrate, María, porque Cristo, tu Hijo, Resucitó. Su Espíritu se derrama hoy en nuestro corazón. Cristo vive.  María, ante ti ponemos nuestra pequeña resurrección de cada día.

ALABANZAS A MARIA

Te alabamos María por tu fe,  por tu corazón misericordioso, por tu silencio interior, por...   (continúa)

QUINTA DECENA: LOS MISTERIOS DE BENDICION

“Nuestra Congregación ha venido a ser “Tierra de Bendición, jardín en el que el Señor se recrea” nos dice M. Carmen.

 1.                  Soy bendecida hasta en los más pequeños detalles.

2.                  Vive la BENDICIÒN de Dios durante el trabajo.

3.                  Soy “aljibe” lleno de ciencia y virtud, para ser BENDICIÓN.

4.                  ¡Que mi corazón esté ardiendo de amor a Cristo para ser su BENDICIÓN!

5.                  Ten conciencia de tu pequeñez y de la grandeza y cercanía de Dios que te da su BENDICIÓN.

6.                  Vive conscientemente la presencia de Cristo, en Él está toda BENDICIÓN.

7.                  Si creo en la ternura y BENDICIÓN de Dios, llevaré a cabo todo lo que entienda que es su voluntad.

8.                  LA BENDICIÓN DE DIOS SIEMPRE NOS ACOMPAÑA

9.                  La BENDICIÓN debe ser siempre nuestro vínculo con Dios. Él no se dejará ganar en generosidad.

10.              El recuerdo de las BENDICIONES del Señor me hará exclamar con frecuencia: ¡Dios mío y todas mis cosas!

 BAJO TU PROTECCIÓN NOS ACOGEMOS, SANTA MADRE DE DIOS



Comentarios

Entradas populares de este blog