INSENSATEZ Y... PERSEVERANCIA
"¡Insensatos gálatas! ¿Quién los ha ofuscado para que no le hagan caso a la verdad, siendo así que les hemos presentado vivamente a Jesucristo clavado en la cruz? (Cf Gálatas 3, 1-5)
Y en el Evangelio (Lucas 11, 5-13), se nos habla de amigo inoportuno, Jesús hace la reflexión y nos dice esto "Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre".
Demos alguna vuelta a estas palabras:
INSENSATEZ ¿Por qué se pone tan fuerte Pablo con los receptores de su carta? Porque les había presentado la "sabiduría de la Cruz" y ellos se han desviado a su propia sabiduría... ¿Cuál? La de sus méritos, su hacer, su...su... ¡ay de nuestros antropocentrismos que nos lleva a confiar en nosotros y no en la Gracia de Dios! Y ciertamente, esto nos sigue aconteciendo. Escuchamos con frecuencia lo que llamo el yoísmo: "Yo, yo, yo... Yo he hecho, yo he sido, yo valgo, yo puedo..." y no se trata de despreciarnos hasta decir "no valgo para nada". No. Es la Confianza en Dios la que nos salva. Miremos a todos los santos: ¿Dónde pusieron su confianza? ¿en quiénes se gloriaban? Seguro que cualquier biografía de santos que conozcamos nos hablan de CONFIANZA; ABANDONO... en Dios y no en sus fuerzas. Se nos invita,de nuevo, a levantar la mirada".
Y vamos a la segunda palabra: PERSEVERANCIA: es la llamada a la Oración insistente, hasta ser inoportunos como el amigo que llega en medio de la noche. Escuchamos hoy una palabra del Papa:
"Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá.» (Lc 11,9). Con estas palabras, Jesús nos invita a dirigirnos con confianza al Padre en todas nuestras necesidades. (…) “Pedir”, de hecho, es reconocer, en la pobreza, que todos es don del Señor y dar gracias por todo; “buscar” es abrirse, en la obediencia, a descubrir cada día el camino que debemos seguir para alcanzar la santidad, según los designios de Dios; “llamar” es pedir y ofrecer a los hermanos los dones recibidos con corazón puro, esforzándose en amar a todos con respeto y gratuidad. (…) “Pedir”, “buscar”, “llamar”, entonces, quiere decir también mirar hacia atrás la propia existencia, trayendo a la mente y al corazón todo lo que el Señor ha realizado, a lo largo de los años, para multiplicar los talentos, para acrecentar y purificar la fe, para hacer más generosa y libre la caridad. ( León XIV).
Buen reto el que nos propone la Palabra de Dios y el Papa: ánimo y adelante! a trabajar nuestro corazón!

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