LA LUCHA DE LA VIDA


Así se me ha ocurrido poner el título a la Palabra de hoy, fijándome sobre todo en el Evangelio, donde Jesús habla de demonios y luchas.. y se nos presenta respondiendo a quienes lo acusan de expulsar a los demonios con el poder de Belcebú, el príncipe de los demonios.

En realidad toda la vida es lucha si lo pensamos bien. Lucha contra nosotros mismos, en primer lugar, contra nuestras tendencias, nuestros pensamientos, sentimientos,... luchamos por sobrevivir en medio de este mundo complejo..., luchamos contra las demás, aunque sea sin que se vea, luchamos contra las leyes, contra la sociedad y hasta con Dios. Podemos desarrollarlo un poco, pero te invito a pensarlo, después de escuchar unas frases del Evangelio:

"En aquel tiempo, habiendo expulsado Jesús a un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios (…) Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo... Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa...".

De momento esto nos basta para detectar que Jesús también luchó con los demonios. Recordemos que,  su tiempo en el desierto, fue una lucha cara a cara con ellos. Las tentaciones que nos recoge el Evangelio lo indican claramente. El demonio le tentaba contra las tendencias más básicas: el ansia de tener, de poder y de brillar. Y toda la vida de Jesús fue una lucha contra estas tendencias, viniendo bien de los fariseos, de los gentiles, del pueblo...y hasta de sus mismos familiares... y al final de la vida, la lucha venía de los Sumos sacerdotes, Herodes, Pilatos... y uno de los que estaban con Él en el Calvario.

De los 30 años de Jesús en Nazaret no sabemos de esta lucha, pero la podemos imaginar, pues al comienzo de su vida pública aparece ya...  Y Jesús sale vencedor, pues estaba entrenado.

También nuestra vida es lucha y podemos preguntarnos ¿en qué consiste nuestra lucha? Si entramos en nuestro interior vemos las tendencias... podemos encontrar el rastro del demonio, o como decía S. Ignacio, "la cola serpentina" apareciendo en nuestra vida. Si se ve la cola es que está el demonio, pero es astuto y se esconde. A este respecto siempre recuerdo la palabra del papa Francisco que decía "Con el demonio no se dialoga, porque sabe más que nosotros". ¡ojo en nuestras luchas contra él! Algún día podremos desarrollar más esto. 

Seguro que en la infancia hemos tenido lucha, aunque no lo recordemos, sobre todo en la adolescencia y juventud... en la madurez y hasta hoy.  Te invito a repasar tus combates contra ti misma o mismo, los que mantienes con tus familiares más o menos cercanos, con tu entorno.

Recojamos también la sentencia de Jesús al terminar la perícopa de hoy: "El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama". (Recuerda lo que dice el diccionario: Una perícopa es un fragmento o pasaje de la Biblia que tiene sentido completo por sí mismo). 

Pues acojamos el texto de hoy para seguir luchando. Y ánimo! Que si Cristo venció, nosotros también venceremos.


Comentarios

Entradas populares de este blog